Mi razón de ser

Escucha...
¿Oyes el silencio?

Mira...
¿Ves la oscuridad?

Huele...
¿Percibes el dolor?

Toca...
¿Sientes el miedo?

Prueba...
¿Saboreas el amor?

Siente...
¿Te atreves a hacerlo?

Mis mininos

Búscate

15.1.12

+48h.

Me siento abatida en la banqueta del piano. Tengo un nudo en la garganta. Abro la tapa y dejo las blancas teclas al descubierto. Las miro con pena.
Hinco los codos en el piano y me agarro el pelo. Suena un acorde quejicoso y lastimero. Mis lágrimas mojan las brillantes teclas. Lloro en silencio.

Hay cosas que creo: creo que nunca se curará el hambre en el mundo, las personas son más infelices cuanto más tienen, las guerras son naturaleza humana, prostituirse por agua es triste, el arte no debería tener precio, las personas buenas mueren, el cáncer es incurable, nadie debería llorar en silencio y ningún niño merece ver llorar a su propio padre.

Sin embargo, no creo en la gente, ni en sus mentiras; no creo en la suerte, el destino, o Dios. Sólo creo que el mundo está formado por un hatajo de seres insensibles con complejo de personas.

14.1.12

Cómo convertirse en un ser insensible

Siento una presencia inquietante entrar en la habitación. Es una habitación de paredes blancas, sofás blancos y una mesita de café blanca. Parece un maldito loquero. En la puerta hay un rótulo que pone "habitación de los sentimientos". El problema es que estoy yo sola.
Hacía tiempo que no me encontraba sola en este cuarto. Unos meses..., desde antes del verano, quizá. Hasta hace una semana, siempre había estado acompañada por Tristeza, Felicidad, Enfado..., a veces por varios de ellos a la vez, casi siempre era así. No todos eran buenos conmigo, pero al menos no estaba sola, y cuando venía alguno a hacerme el mal, siempre aparecía otro que fuera mejor para mí.
Sin embargo, hoy me he sentado en el sillón y no hay nadie conmigo. Estoy sola, vacía, sin sentimientos dentro de mi ser.
Quiero llorar, pero como Tristeza no está, no puedo; quiero gritar, pero como Rabia no está, no tengo la posiblidad. Quiero morir, pero como no tengo sentimientos ni siquiera la Parca quiere visitarme.
Hoy, más de la misma bronca de hace un tiempo. Creo que he batido todos los récords de deshidratación por lagrimeo, de número de lágrimas soltadas sin parar o de tiempo llorando seguido.
Me espera un fin de semana genial. Ni siquiera recibiré un mísero abrazo hasta el lunes... Hasta que lo vea a él y pueda lanzarme a sus brazos.