Mi razón de ser

Escucha...
¿Oyes el silencio?

Mira...
¿Ves la oscuridad?

Huele...
¿Percibes el dolor?

Toca...
¿Sientes el miedo?

Prueba...
¿Saboreas el amor?

Siente...
¿Te atreves a hacerlo?

Mis mininos

Búscate

30.4.11

Yo soy yo.

A mi mejor amiga Lara Nidea Alvao: gracias.
A mi mejor amigo C*****: gracias.
A esa persona especial, A****: gracias.
A esas personas que me apoyan: gracias.
A esas personas que, aunque no me conozcan, me comprenden: gracias.
A aquellos que me leen y se interesan por mí (inclusive todos los seguidores): gracias.
A mi hermano: gracias.
A la música, la escritura, el dibujo, y todas las artes que me ayudan a abstraerme: gracias.

¿Por qué? ¿Es que acaso nunca habéis dado gracias a algo o alguien por nada? ¿Simplemente por existir? Yo digo a todo: gracias, por existir. Porque si faltara algo de lo que existe en mi vida seguramente yo no sería yo. Y a mi me gusto. Yo. soy yo y mis circunstancias, y si mis circunstancias cambian, yo dejo de ser yo. Si mi persona no fuera la que es, probablemente este blog no existiría, o mi cuaderno de dibujo posiblemente tampoco, o mi libreta del aburrimiento seguramente tampoco, no habría descubierto historias tan bonitas y apasionantes como las que he leído, o quizá no habría reflexionado con las vivencias que me han sucedido. 
Por eso, por todo eso, doy gracias. Incluso a los que me hacen mal doy gracias. Gracias porque sin vuestro odio yo no sería yo, si no hablarais mal de mí y fuerais mis amigos posiblemente sería un ser tan superficial como vosotros o como un simple charco de agua. Sin embargo, con vuestro trato me he formado como persona, y estoy orgullosa de ello y de lo que ello conlleva. Doy gracias incluso por vosotros. Habéis colmado el vaso de agua tantas veces que habéis formado un lago azul y profundo, grande, imponente; pero, sobretodo, profundo. Ésa soy yo. Y me alegro de serlo.

De nuevo, al mundo,
gracias.

17.4.11

Me duele tu silencio

No te entiendo, no consigo comprenderte. 
No sé cómo hacer para interpretar tus respuestas ni qué responder para que interpretes bien las mías. No sé cómo reaccionar a tus actos ni cómo actuar porque no puedo predecir tu reacción.

¿Por qué nada es como antes?

No sé cómo decirte que estoy arrepentida, sea lo que sea que haya hecho, sea lo que sea por lo que te hayas enfadado, yo lo siento, lo siento y lo siento una vez más. Lo siento mil veces. No sé cómo decirte lo que siento para que tú me respondas como me respondías antes. No sé cómo demostrarte mi arrepentimiento y mis sentimientos, no sé cómo mostrarte todo lo que pienso. No sé ya cómo decirte que tu actitud me duele, te quiero, pero me duele. 
Cada silencio, cada pausa, cada respuesta escueta me duele. Se arrinconan en mi corazón y lo rompen desde dentro. Me rompes desde dentro. Y ya no sé qué hacer para que te des cuenta.
Cada vez que recuerdo todo lo que me decías, "para siempre", "lo nuestro", "ya verás dentro de unos años"; todo eso que me decías con tanto significado, tan lleno de amor, tan dulce que dejabas el mar más salado, tan especial; cosas que ahora me dices pero parecen vacías, sin ganas, monótonas. O que directamente no me dices.

Estoy muriendo por dentro y no te das cuenta.
Pero, ¿sabes qué?, te sigo amando con todas mis fuerzas.

15.4.11

Finding me.

Hoy me he propuesto encontrarme a mí misma, encontrar mi escritura, mis palabras perdidas, mis letras olvidadas.
He visto una película que me ha hecho reflexionar sobre mi escritura: no, no puedo leer en público lo que escribo; sí, lo mejor es leer yo sola el primer borrador; sí, escribo mejor cuando lo hago para mí que cuando lo hago para los demás. Tantas otras cosas innumerables...
Por este motivo y razones a partir de ahora me dedicaré a escribir cada vez que quiera y no porque tenga que renovar el blog, escribiré porque quiero y porque siento cada palabra que escribo, porque no quiero vivir sin expresarme y morir sin haberme expresado.
Quiero sentir cada tecla, cada palabra, cada expresión, cada fallo y cada error, cada frase bonita y memorable, cada sentimiento despertado, quiero sentirlo todo. Quiero escribirlo todo.

Por eso voy a encontrarme, a escucharme y a comprenderme.

4.4.11

Y si hay que morir, mejor será luchando; y si hay que vivir, será pensando en ti.

Hoy me he dado cuenta que, verdaderamente, nadie puede quedar sin esperanza. 
Dicen que es eso lo último que nos quitan, pero, ¿realmente nos lo pueden quitar?
Un deseo, una ilusión, eso ya es una esperanza; y ¿quién no los tiene? Incluso el más desgraciado de los hombres tiene una esperanza, por mínima que sea, y eso nadie, pero nadie en el mundo podrá arrebatarlo jamás. 

Por eso, y sólo por eso, hay que vivir luchando por nuestros deseos, porque si no los tenemos, es que no tenemos nada. Y si morimos y fracasamos, al menos moriremos en paz sabiendo que hemos luchado por algo que nos importa, que, aunque no lo hayamos conseguido, quedará en nosotros para siempre la certeza de haberlo intentado. 

Y si la vida nos sonríe, o si no lo hace, yo siempre pensaré en ti. Y en que sí, me duele, pero qué le voy a hacer. Seguir esperando es lo que me queda. Espero y deseo que hagas lo mismo por mí. 
Por favor.