Mi razón de ser

Escucha...
¿Oyes el silencio?

Mira...
¿Ves la oscuridad?

Huele...
¿Percibes el dolor?

Toca...
¿Sientes el miedo?

Prueba...
¿Saboreas el amor?

Siente...
¿Te atreves a hacerlo?

Mis mininos

Búscate

30.1.11

Quita los motivos de la infelicidad.

Esta entrada se la quiero dedicar a una persona a la que quiero muy mucho: A** V.
Porque siempre sabes sacar una llamita de esperanza o felicidad en mí. Esas horas que, con infinita paciencia, derrochas en mí; esas tardes hablando sin parar, animándome a expresarme y dándome apoyo en lo que necesite. Esas frases que se me quedan grabadas, que me repito día a día para sentirme mejor y sobrevivir a la vida. Gracias, gracias y otra vez gracias. No hay manera de agradecerte lo que haces por mí.
Si quitas todos los motivos para no ser feliz, se va el no, y queda sólo la felicidad. Tú eres feliz, pero no te das cuenta. Tienes que sacarlo afuera. No pensar en esos motivos.
"Si quitas todos los motivos para no ser feliz, queda solo la felicidad". Juro que esa frase se me quedará grabada para siempre en la memoria. Prometo repetírmela cuando el ánimo no dé más de sí y se rompa, cuando el pesimismo envíe sus batallones a invadir mi cerebro, o la pena acampe en mi alma.
Es por este tipo de personas por las que sigo viva. Por algunos como él; que me escuchan, me apoyan, me consuelan, me quieren, intentan lo mejor para mí. De nuevo, mil gracias a todos.

27.1.11

Por mi culpa.

Un sentimiento de culpabilidad que me invade. Por qué seré así, por qué daño, por qué, por qué, por qué. Toda mi vida puede resumirse en esas dos palabras: por qué. 
Me siento muy culpable, de hacerle daño a él, de sentirme mal yo y de compadecerme de mí misma cuando lo último que merezco es que alguien -aunque ese alguien sea yo- se compadezca de mí. Sólo soy una niña estúpida a la que le va jugar, y luego se arrepiente de ello, porque lo hace sin querer y se siente una auténtica zorra. 
Encima, traiciono a mis amistades. A los que les prometí no volver a hacerme daño. No, joder, no me he hecho daño pero no niego que sí he sentido ganas de agarrar un cúter y sentir ese dolor lacerante que me tranquiliza (sí, soy adicta a la endorfina, qué le voy a hacer). 
Yo no sé qué quiero hacer ahora. Todo está mal. Incluso mi mejor amigo está a disgusto conmigo. Dice que no soy lo suficientemente fuerte y que hago muchas tonterías. Cómo se nota que me saca tres años. Además, no sé, es que no sé, no sé que coño se me pasa por la cabeza, por qué mierda no pienso, por qué me bloqueo, no encuentro una maldita respuesta para nada. Absolutamente nada. No sé qué siento, no sé qué pienso, no se nada de lo que hay en mi cabeza, ahora mismo hay dos personas, yo, y mi alter ego ese que no lo entiende ni Dios. 

Sólo tengo algo claro: por mi culpa.

16.1.11

¿Qué podemos esperar de un día que comienza con tener que levantarse?

Sólo cosas malas.
¿Para qué levantarse si en cuanto te levantas ya tienes una mala noticia? Luego otra, otra, otra; luego te dicen esto, luego te rayas por aquello... después vienen los problemas gordos, te peleas, te disgustas, lloras.
Te dan ganas de que todo acabe de una vez.
Cuando algo empieza bien, acaba mal. Cuando empieza mal, irá a peor. Cuando pienses que las cosas no pueden estar peor, no te preocupes, empeorarán.
En fin, eso es lo que pienso hoy, estoy bastante pesimista y... puaj. Es insoportable.
Dicen que el pesimista es un optimista que ve la realidad, o una persona que aunque le deslumbre la luz sólo puede ver la oscuridad, o whatever. A mí simplemente la vida me ha tratado mal. Suerte que siempre tengo alguien que compense (¿verdad que sí, amor?).
Me despido y hasta mi próxima entrada. Si no me mata alguien por el camino, claro.